instagram

Cómo sería una comunidad de vecinos en la que vivieran los participantes de Eurovisión 2017

“Aquí no hay quien viva”, ¡ni quien duerma!»  Que si cánticos por aquí, cánticos por allá… Para que podáis entenderme,  os cuento un poco.

Resulta que me vengo a vivir a una comunidad de vecinos bastante céntrica en la capital, en la que por lo visto están alojados cinco cantantes. Y no 5 cantantes cualquiera… sino ¡5 concursantes de Eurovisión 2017!

Cuando le pregunté al presidente de la comunidad que, si el hecho de ser participantes implicaría que estuvieran cantando todo el día, sólo me dijo: “Créeme, no tienes nada de lo que preocuparte”.

La verdad es que me convenció.

Llega la primera noche y mientras mi cuerpo descansa entre dulces sueños, algo me recuerda a mi infancia. Un sonido me resulta familiar. Era algo así como… “Lorele lorele lorele iu”…..¡Heidi! ¡Estaba escuchando una voz así como dulce muy similar a la de Heidi!   Hasta ahí todo bien. El problema fue cuando me di cuenta de que no era sueño. ¡Eran los representantes de Rumania que estaban practicando!   Intercalando la voz de su pareja de canto (un estilo Justin Timberlake) y la de ella, yo ya no sabía dónde meterme.

Como cualquiera hubiera hecho, me empecé a apretar la cabeza bien fuerte contra la almohada para intentar amortiguar el sonido. Cuando de nuevo estoy a punto de conciliar el sueño… empiezo a escuchar un sonido electrónico, mezclado con un saxo, al mismo tiempo que unos golpes cíclicos en el techo. Por lo visto, los representantes de Moldavia, además de los sonidos instrumentales, no paran de menear la pierna a lo largo de toda la actuación.

Como podéis intuir, mi primera noche no fue para tirar cohetes, pero yo optimista, confié en que fuera un día puntual. Sin embargo, la segunda noche algo me llamó mucho la atención.  Si yo sabía que cantantes había cinco, ¿por qué de repente me parecía escuchar el triple de voces? Ay amigos… por si fuera poco, el representante de Croacia es capaz de cambiar de registro de voz ¡en apenas segundos!

A la desesperada, decidí bajar y en medio de la escalera grité: “¡Podéis callaros por favor! ¡Uno necesita dormir! Y no, tampoco conseguí nada.

Bueno sí conseguí algo. Un vecino salió y se me quedó mirando fijamente. Con una coleta kilométrica empezó a dar giros cual helicóptero y mientras yo intentaba saltarla o esquivarla- estilo las pruebas del programa “humor amarillo”- ¡vi un mono! Por lo visto es el acompañante en la actuación del representante de Italia.

En ese momento decidí subirme a casa, coger las llaves del garaje e irme a casa de un amigo. Ya mañana decidiría qué hacer, pero ya por segunda noche consecutiva, necesitaba descansar.

Cuando me dispongo a salir del garaje con el coche en busca de paz, veo que mi mando al que le puse unas pilas antiguas, ¡justo se acababa de quedar sin batería!

Desesperado sin saber ya qué hacer, estoy subiendo de nuevo a casa, cuando me encuentro con alguien de aspecto “hippie”, amable, tranquilo…

Con voz atropellada le dije que necesitaba dormir y que por favor me abriera la puerta que mi mando se había quedado sin pilas.

En ese momento, sólo me dijo: Pues descárgate Parkingdoor, que lo tenemos instalado en el garaje, y abre la puerta con tu móvil

Era el representante de España y lo único que puedo asegurar, es que jamás olvidaré que ese joven con camisa de flores y pelo rubio ondulado, me ayudara a salir cuanto antes de esa comunidad de «locos».

Locos por la música, claro.

Una comunidad de vecinos con los participantes de Eurovisión 2017

 

 

¿Te ha gustado? Díselo al mundoTweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Email this to someone
email
Pin on Pinterest
Pinterest
CLOSE
CLOSE